Esos sentimientos me hacen soñar. Soñar con historias perfectas, idílicas, pero después esos mismo que me hicieron soñar me avisan y me dicen que esos sueños no son reales, que la realidad es totalmente diferente y está esperando a que vuelva otra vez a ella. Ese es el momento en el que me doy cuenta de que otra vez mis sueños no se harán realidad y entonces todos los sentimientos que me inundaban en ese momento se desprenden. No me importa tener que sufrir el horrible momento en el que tengo que volver a la realidad si mis sueños merecen la pena, y si os digo la verdad, creo que merecen la pena.
Me encanta soñar y sentirme diferente en esos momentos. Os confieso que la realidad no es algo que me agrade demasiado, no me gusta no tener nada que me ilusione.
Os recomiendo que de vez en cuando os deis un paseo por vuestros sueños, os recomiendo que soñéis y soñéis, y nunca dejéis de soñar, porque yo todavía sigo creyendo que un día la realidad superará cualquier sueño que haya podido tener.
No perdáis nunca la esperanza. Creed. Sobre todo creed en vosotros mismos.
La vida va pasando y todo sigue igual, que importa lo que pudo ser y no será.
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