Ahora que llega abril, que las calles de mi ciudad comienzan a tener color gracias a esas primeras flores que brotan después de estar todo el invierno escondidas.. ahora tengo ganas de vivir.
Ahora que el sol hace que todo tenga vida y que no tengamos que ir escondidos detrás de grandes abrigos oscuros... ahora tengo ganas de vivir.
Ahora que los paseos de la tarde huelen a naranjos y a azahares. Ahora que con solo abrir la ventana puedes oler el amor que viven las calles. Pues bueno, ahora tengo ganas de vivir.
Tengo ganas de pasear por todas las calles sin miedo a perderme. De recorrer otras ciudades en las que nunca estuve. No puedo esconder las ansias de pisar la arena de la playa, dando así la bienvenida a todo lo que aún queda por llegar. El sentimiento de alegría viaja pegado al viento ... y entonces me pregunto:
¿Quién no tiene ganas de salir a comerse el mundo?
Jamás mejor dicho...k bonito, Elena :D
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