Siempre es buen momento para equivocarse, siempre encontramos momento para arrepentirnos y algún instante en el que sufrimos nuestros errores o nuestras oportunidades perdidas.
Todo esto lo cuento porque soy toda una experta. Soy experta en equivocarme, sé arrepentirme y se me da muy bien sufrir por mis propios errores. Si me conocierais incluso os daríais cuenta de que soy la número uno en la pérdida de oportunidades. No os querríais parecer a mi. Yo tampoco.
Caigo, vuelvo a caer, y otra vez más... desde lo más alto. Aunque bueno, si pudiera enseñaros mis errores en una gráfica sería una línea constante, ya que no tengo ni siquiera la oportunidad de volver a levantarme antes de volver a lo más bajo.
Me machacaba a mi misma por haberme convertido en una persona tan desconfiada. Me inundaba la indecisión de dar un voto de confianza o seguir protegiéndome con la armadura que me había acompañado durante tanto tiempo.
Y como me suele pasar me equivoqué al tomar la decisión. Fallé, dejé de estar a la defensiva y pagué por la decisión tomada. Todo tiene sus respectivas consecuencias.
Ahora lo único que me ronda por la cabeza día y noche es: ¿Por qué a mi? ¿Por qué siempre soy yo?, no sé la respuesta, o sí.. no estoy segura. Lo único que sé con certeza es que soy yo la que está pagando y soy yo la que se a vuelto a tropezar, esta vez cayéndome desde lo más alto... desde lo más alto.
No tengo fuerzas para volverme a levantar, pero tampoco lo veo necesario.. prefiero que la próxima vez ya me pille en el suelo, así quizás no duela tanto.
Es precioso, muy bien escrito...pero me han entrado muchas ganas de tenerte al lado para darte un abrazo...que ha pasado, rubia?? :(
ResponderEliminarPues imagínate, nada que no suela ocurrir cuando confías en alguien que no se lo merece. Tú me entiendes! al final todos son iguales.
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